Riqueza Fabulosa

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Somos infinitamente abundantes

viernes, 16 de octubre de 2009

Comprender la índole de las creencias









STUART WILDE
TERCER PASO:
Comprender la índole de las creencias


El paso siguiente para crear tus milagros consiste en considerar la índole de las creencias. Al revisar tus creencias y sentimientos, empiezas a comprender cómo utilizar eficazmente la Ley Universal. Es natural anhelar lo imposible y, al hacerlo, instauras fuertes creencias respecto a lo que se puede hacer y lo que no. Puedes saltar hasta cierta altura y nada más, correr a cierta velocidad pero no más rápido, aceptar cierto puesto pero no otro mejor.

Dado que la mayor parte de los aviones comerciales vuelan a unos 900 km./hora, lo menos que puedes tardar en llegar de Nueva York a París son unas 6 horas. Esos son hechos en el inconsciente colectivo. Pero ¿qué pasaría si te contáramos que un hombre puede desplazar su cuerpo a muchos miles de km. en tan sóilo unos segundos?. Tu mente consultaría sus bancos de memoria y no encontraría nada que lo confirme, ante lo cual pensarías: imposible. Entonces, tal vez revises todos los datos científicos disponibles y llegues a la conclusión de que esa hazaña es imposible de realizar. Todo el conocimiento científico y el pensamiento actual son productos del mismo inconsciente colectivo, y el mero hecho de que mil millones de personas no tenga el concepto de que un hombre puede recorrer 5000 km. en unos cuantos segundos hace que eso resulte imposible.
Pero los miles de millones de personas están equivocadas.

Hay una dimensión, aquí mismo, en el plano terrestre, en la cual es posible dicha hazaña y hay algunas personas, que viven hoy dia, y que conocen esa dimensión y la utilizan. Tu capacidad de obrar milagros depende enteramente de lo rápida y fácilmente que puedas dar el esquiñazo al inconsciente colectivo o a los modelos de creencias mundiales.

Este apego, que aceptaste al nacer, constituye tu mayor desafío en esta vida, y tu meta espiritual consiste en superarlo. Llegado el momento, te das cuenta de que, para pasar a formar parte de una conciencia más elevada, tienes que abandonar el lugar donde te encuentras ahora y adentrarte en lo desconocido.

Esa es la razón por la que todos los relatos sobre el camino de la iniciación hablan de soledad, pues, al apartarte de la antigua energía, experimentas una sensación de pérdida.
Cuando das ese paso, tus percepciones se expanden gradualmente, hasta aceptar una vibración superior del ser y comprendes que lo que creen los demás es una parte de su evolución, pero no es la suma total de todos los hechos. Experimentamos la vida a través de nuestros cinco sentidos, "las ventanas del alma", y nos han enseñado qué capacidades tienen esos cinco sentidos. Y, sin embargo, cada uno de ellos tiene una dimensión que es muchas veces más profunda de lo que se percibe normalmente. Y esas dimensiones se abrirán ante ti a medida que avances hacia ellas.

Consideremos las sensaciones. A través de las sensaciones, puedes acceder a otros mundos, y la clarisensibilidad (una intensidad acrecentada de las sensaciones) es una capacidad que puedes aprender a desarrollar muy deprisa. No es tan precisa como la visión extrasensorial, pero es profunda y, mediante ella, accedes a ámbitos de percepción que poca gente llega a experimentar.

Todo lo que te rodea es energía. Tu cuerpo, sus diversos órganos, tus pensamientos, el lugar físico donde vives, los acontecimientos de tu vida --cada una de estas cosas expresa una energía--. Parte de esa energía se puede percibir a través de los cinco sentidos, pero la mayor parte de la misma está fuera del alcance de la percepción normal. Al abrirte al poder de la Ley Universal y controlar la mente centrándote y disciplinándola, tomas conciencia de la sutileza de las energías que te rodean. Descubres que puedes utilizar tus sensaciones para orientarte por la vida.
Al entrar en una situación, proyecta tu sensibilidad hacia lo que te aguarda más adelante. ¿qué sientes? ¿qué te está diciendo la Ley Universal? ¿qué área circula y cual no lo hace?. Al cabo de un tiempo, este ejercicio se vuelve muy sencillo y preciso. Tal vez no puedas ver todas las energías sutiles que te rodean, pero puedes aprender a sentirlas y pronto descubrirás que la información procedente de la Ley Universal se las arregla para saltar inesperadamente hasta ti.

Los acontecimientos de tu vida acumulan energía a medida que se van acercando hacia ti y puedes sentir esa energía semanas o incluso años antes de que se produzcan dichos acontecimientos. La ciencia te dirá que no se puede prever el futuro y eso es cierto para quienes así lo creen, pero, a medida que sales de la "percepción colectiva" del mundo, sentir, e incluso ver, el futuro, se convierte en tu segunda naturaleza.

Para aprovechar eficazmentela Ley Universal, debes observar su manifestación, que es básicamente cada suceso de tu vida. Entonces, vincula cada acontecimiento a tus sensaciones y actitudes subyacentes. Constata que cuando las cosas van bien, eso se debe únicamente a que ofreciste esa imagen a la Ley Universal y ésta respondió en consecuencia. Imagina que la Ley Universal es un empleado de expedición de una gran empresa de venta por correo. Recibe tu pedido, pero no tiene ni idea de quién eres. Si en el pedido pone "talla 8", te envía la talla 8, te quede bien o no. Se limita a satisfacer tu petición.

En la vida diaria, tus sentimientos, pensamientos y actitudes son tu impreso de pedido, de modo que antes de decidir cambiar tus condiciones actuales, tendrás que estar muy seguro de qué es lo que deseas de la vida. Los mensajes vacilantes provocan una reacción de parálisis en la Ley Universal. Tienes que escribir claramente y tienes que estar dispuesto a aceptar todo lo que pretendes.

Supongamos que quieres ganar una gran cantidad de dinero, dejar tu empleo y pasar el resto de tus dias tumbado al sol. Sueñas con el dinero, suspiras y dices "Sería maravilloso". Pero ¿de verdad es eso lo que deseas? Podrías aburrirte enseguida y, aunque a tu mente le gustaría haraganear al sol, tu yo interno podría decir: "Debí quedarme donde estaba, había más potencial en ello".

Crear energía para ti a través de la Ley Universal, no consiste únicamente en desear cosas a toda costa. Tienes que darte cuenta de que el poder está dentro de ti , y que, cuando das el primer paso hacia él, todo lo que creas será para tu mayor bien. Tal vez no sea exactamente lo que creias desear, pero estarás más preparado para sus consecuencias.

Antes de embarcarte en un "plan de acción" de milagros, convendría que dedicaras algún tiempo a meditar sobre las condiciones u objetos materiales que deseas. La Ley Universal es el empleado de expedición que espera tu pedido claro y conciso. La moneda con que vas a pagarlo es la fe.

Para crear algo con absoluta certeza, tienes que anclar en tu interior la sensación de que ya ha ocurrido, de que la condición que deseas ya forma parte de tu vida. Esto puede resultar difícil, porque tu mente, que no sabe nada sobre el funcionamiento de la Ley, lo combate.

Afirmas "soy rico" y tu mente te contradice: 'No lo eres'. El conflicto que se desarrolla confunde a la Ley Universal, que está a punto de entregarte el deseo de tu corazón. Este choque entre enertías enfrentadas es el desafío con que ha tropezado el aspirante a iniciado desde el principio de los tiempos. Es la búsqueda del Grial, o la victoria sobre el dragón. Declara que nadie entra en el reino de los cielos que existe en su interior mientras no haya derrotado al dragón de la negatividad que ha heredado del inconsciente colectivo. Figurativamente, tendras que abandonar el plano terrestre, aunque en gran medida sigas formando parte de la realidad física. Las dimensiones no están ahí fuera, en algún lugar entre tú y las estrellas; son mundos interiores, o viajes internos.

Esos viajes tienen una realidad interna y también una manifestación externa en el plano físico, de modo que todo lo que puedes concebir forma realmente parte de ti ahora mismo. El hecho de que no lo tengas al alcance de la mano carece de importancia. Todo lo que concibes, sea lo que sea, se encuentra en un estado de materialización gradual. Si afirmas "soy rico", tienes que empezar a sentirte rico y a pensar como un rico y tener una actitud de rico. Entra en tiendas caras, toma café en el mejor hotel de la ciudad, empieza a actuar y a sentir como si ya tuvieras la gran fortuna que sabes que la Ley Universal está a punto de entregarte. De ese modo, creas una realidad concreta de abundancia en tu viaje interno, y entonces se manifestará en tu viaje externo, el mundo físico. Si puedes mantener esa sensación y ese poder, y vivir como si la Ley Universal ya te hubiera concedido tu deseo, tu deseo se cumplirá, eso está garantizado.

Pero no puedes estar convencido a medias, pues si no, disiparás tu poder personal y no ocurrirá nada. Tienes que emprender el camino como un guerrero. Vas a alcanzar tu objetivo. Te enfrentes con lo que te enfrentes, estés donde estés ahora mismo, afrontes la adversidad que afrontes, alcanzarás tu objetivo. A la Ley Universal le da lo mismo que se cumplan o no los deseos d tu corazón. Por consiguiente, bien puedes tomar la decisión de recoger.

Pedes tener todo lo que deseas. Cuando crees lo que anheles, será tuyo. Muchas veces, sentimos que no merecemos el éxito, la abundancia o la salud total, o cualquier otra cosa que anhelamos. Durante la infancia, nos enseñan que no somos dignos de ello, o que, en cierto modo, le debemos algo a la sociedad o al plano físico, o que tenemos algún tipo de pecado especial que debemos expiar para poder disfrutar lo que esperamos de la vida.

Pero eso no es así. La Ley no discrimina. Recibe tu energía y te da diamantes o piedras, en función de lo que proyectaste en ella. Es muy importante que analices todos los sentimientos negativos que tienes sobre tu persona. Es fácil decir "Oh, nunca gano nada" ó "soy demasiado viejo, no me van a contratar" ó "nunca podré estar con esa persona, soy demasiado feo". Ese tipo de pensamiento es característico de la mente y constituye su consejo lógico.
Los milagros no son lógicos, de modo que lo último que necesitas son los consejos lógicos de la mente. Cuando te dé ese tipo de opinión, dale las gracias a la mente y di: "No acepto ninguna energía contraria al poder ilimitado que reside en mi interior" y luego, sigue adelante.

El poder infinito es tan magnánimo, tan poderoso, tan superior a la mente, que existe en una dimensión distinta, y esa es la razón por la cual la mente es incapaz de percibir su existencia siquiera. Puedes percibir una intuición, una sensación o un impulso de emoción, pero nada más. En realidad no puedes oirlo, tocarlo o saborearlo, pero ronda por la mente como una brisa y cuando empiece a actuar en tu vida, lo sabrás por la calidad de la gente y los acontecimientos que te rodeen.

Antes de pasar al cuarto paso, el "Plan de Acción de Milagros", repasemos brevemente algunos puntos importantes.

La Ley Universal o Espíritu Vivo, es ilimitada.
Esa fuerza está dentro de ti, dentro de cada uno.
Por consiguiente, lo que tu eres también es ilimitado

La Ley Universal es imparcial e impasible.
No puede discriminar. Te dará de buena gana
todo aquello en lo que creas.

No eres tu cuerpo o tus emociones o tu mente.
Eres una parte del Espíritu Vivo que está aprendiendo.
Sean cuales sean tus circunstancias personales,puedes invocar
la LEY UNIVERSAL en cualquier momento, porque es tu verdadero yo.

Todo lo que creas para ti, con la comprensión de los
aspectos metafísicos místicos de la Ley Universal,
es tuyo, dado que lo creaste tu, te lo mereces.

Los milagros no son 'regalos de Dios',
son parte de lo que tu eres, que es Dios.


Finalmente, por su propia naturaleza, la Ley Universal está en equilibrio y armonía. Y por ello, cuando pongas en marcha tu "plan de acción", no podrás usurpar nada a los demás. Todo lo que crees tendrá que ser para ti. No puedes dar órdenes a la Ley Universal por cuenta de otros, diciendo: "Quiero que a mi amigo le pase tal cosa". Eso sería usurpar pues, al no conocer la índole del plan heroico de la vida de tu amigo, no tienes derecho a cambiar o alterar en modo alguno aquello por lo que está pasando en este momento. Tiene que experimentar la vida por su cuenta, pues él también tiene un poder ilimitado en su interior y descubrir ese hecho forma parte de su propio esquema de crecimiento.
En la Ley Universal no hay energía dual, bien y mal, santos y pecadores. Sólo hay energía: un poder que impregna todas las cosas y del que todas las cosas forman parte. La diferenciación entre el bien y el mal sólo es una percepción tuya pues, en la verdadera energía no hay cabida para el juicio. Hay energía elevada y energía no tan elevada y, al final de esta vida, tendrás oportunidad de revisar lo que has logrado. Esa revisión consistirá en evaluar en qué medida has conseguido centrar tu vida en una disciplina de percepción y utilización del Espíritu Vivo. Pero tu evaluación no será sólo emocional; considerarás la calidad -o la velocidad, si lo prefieres- de la energía que has creado: si has hecho daño a los demás, has obstaculizado tu evolución al desacelerar la fuerza vital en tu interior. Eso es energía kármica y algún dia tendrás que comprender que no era tu camino más elevado. Pero no puedes juzgar a los demás pues, dado que la energía que tu mente percibe no incluye la índole de su meta heroica, no tienes forma de saber si aquello por lo que están pasando no es exactamente lo que necesitan a nivel kármico para su crecimiento en este punto infinito de su evolución.

No hay accidentes ni víctimas. Cada persona es responsable de su propia evolución. Cada cual atrae a su persona las circunstancias que experimenta en la vida. Por así decirlo, cursa un pedido y recibe tres copas rotas. Eso forma parte del esquema de aprendizaje, de ensayo y error.

Esta vida es tuya. Puedes entablar relaciones y amar a los demás pero, básicamente, lo que haces con tu vida y cómo la vives, es tu evolución. Todos aprendemos a asumir la responsabilidad de nuestras propias circunstancias y, dentro de la Ley Universal, no se espera de nosotros que asumamos la responsabilidad de la evolución de los demás. Puede sonar un poco duro, pero en la Ley hay una claridad y una justicia increibles.

Esa es la razón por la que resulta tan útil la adversidad. Permite a la persona buscar algo que esté más allá de la realidad cotidiana y que la ponga en contacto con su verdadero ser interior. En la desesperación, empieza a recurrir a su poder ilimitado, y se da cuenta de que todo se puede cambiar, de que el sufrimiento es un producto del ser interior y que, al revisar su ser interno, lo puede transformar. Se ha dicho que no hay enfermedades incurables, sino sólo enfermos incurables. Y esa es la verdad de toda la energía dentro de la Ley Universal. Intentar arreglar tus circunstancias sólo a nivel físico o mental, no funcionará a la larga, porque las incoherencias profundamente arraigadas seguirán aflorando en tu vida bajo diversas apariencias. Superar algo de una vez por todas significa entrar en tu interior para descubrir las verdaderas causas del transtorno.

Este proceso de descubrimiento te otorgará más energía, que puedes utilizar para crear las cosas que deseas en tu vida.

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