miércoles, 6 de enero de 2010

Otros Seres de Servicio en la Tierra



Del Libro ERKS: MUNDO INTERNO de TRIGUEIRINHO


Además de aquellos que, del mundo interior, inspiran a los hombres, y que son citados en los libros técnicos que tratan sobre la ascética, como ya vimos, hay una categoría de seres extraterrestres que estudia la situación de la tierra considerando que ésta podrá convertirse, en épocas futuras, en su propio hábitat. En el Tratado sobre el Fuego Cósmico, el Tibetáno se refiere a ellos de esta manera: "De Marte vendrán entidades hacia el sistema de la tierra, y encontrarán aquí el campo de esfuerzos que necesitan". D. K. se está refiriendo a las entidades que preparan, en los planetas más conscientes que la tierra, las futuras "rondas de vida", puesto que la humanidad que existe diseminada por el universo en diferentes grados y dimensiones de consciencia, transita cíclicamente de una región a otra, de un planeta a otro: Esas permanencias no siempre tienen el mismo grado de densidad. Aquí, en esta misma tierra por ejemplo, puede haber otra humanidad viviendo en otra dimensión. Así como existe un número infinito de universos simultáneos que pueden interpenetrarse, teniendo cada uno su propio orden y su propia secuencia "temporal", existen civilizaciones de este universo nuestro y de otros, que también se interpenetran. Si los miembros de esas civilizaciones se abrieran hacia otros niveles de consciencia, podrán percibir a sus "hermanos" de las otras dimensiones.

A propósito de civilizaciones que conviven en diferentes conceptos de espacios están, como dijimos, las que se interpenetran en el mismo planeta, sin que se conozcan conscientemente. El mismo Djwhal Khul se refiere a un pueblo en el centro físico de la tierra: "En las profundidades de la tierra se encuentra una evolución de naturaleza peculiar, bastante parecida a la humana. Presentan cuerpos de un tipo particularmente denso, que podrían considerarse definidamente físicos, en la acepción en que entendemos ese término. Viven en colonias, bajo una forma de gobierno adecuada a sus necesidades, en las cavernas centrales, ubicadas muchos kilómetros debajo de la corteza de la tierra. Su trabajo está íntimamente ligado al reino mineral, y tienen bajo su control a los "agnichaitans" de los fuegos centrales. Sus cuerpos están constituidos de modo que puedan soportar gran presión, y no dependen de la libre circulación del aire, como el hombre, ni son afectados por el intenso calor existente en el interior de la tierra. Poco puede comunicarse aquí respecto a esas existencias, pues están ligadas con las partes menos vitales del cuerpo físico del Logos Planetario, que corresponden, en el microcosmos, a los pies y las piernas del hombre". Empero, en el caso de ese pueblo intraterreno, dice el mismo Djwahl Khul que "poco ganamos extendiéndonos respecto de esas vidas y de su trabajo; de ningún modo le es posible al hombre comprobarlas, y eso no sería deseable". (Tratado sobre el Fuego Cósmico, por Alice A. Bailey).

En este libro, presentaremos una civilización intraterrena pero que, sin embargo, es mucho más evolucionada que las civilizaciones de la superficie. Su nombre, para los que ya la conocen y conviven con ella, es ERKS. Allí viven seres de diferentes galaxias y de esta misma Tierra.


A la órbita de la Tierra no sólo vienen marcianos que se preparan para futuras transmigraciones individuales y colectivas. Seres de otros planetas de este sistema solar inclusive, observan nuestra transición de la era de Piscis hacia la de Acuario que muchos de ellos están también efectuando. Algunos llegan hasta aquí para ayudar en esa fase delicada y actúan en la tierra, ya sea que sólo vivan en las dimensiones sutiles o estén temporariamente encarnados. Están los que vienen hacia un cuerpo físico a través de un nacimiento normal de padres terrestres, y hay otros que entran en cuerpos ya adultos, cedidos voluntariamente sus yoes superiores que anteriormente los ocupaban.

En este momento decisivo, podrán emplearse recursos inusitados para que la enseñanza espiritual alcance al mayor número posible de personas.
Una gran ayuda que puede darse a la humanidad terrestre, en especial en esta fase de transición, época extremadamente difícil para muchos, es que el individuo viva entre los hombres pero en sintonía con niveles suprahumanos de existencia, y no ligado a la vida común que ellos llevan normalmente. La consciencia, cuando se polariza en niveles más elevados, produce una irradiación que estimula y ayuda a la humanidad en general, pudiendo ocurrir, a partir de ello, que se abra en los individuos un canal de comunicación entre la personalidad y el yo superior, incluso durante la noche, mientras el cerebro físico está dormido.

Conozco a una persona que durante el sueño se vio acostada en una especie de mesa, en otro nivel de consciencia. A su izquierda, en aquel plano, había un individuo, que esa persona no conocía, también acostado. Una cúpula transparente fue colocada sobre su cuerpo, sobre la cintura, pero sin cubrirle la cabeza. A su derecha estaba un ser que hac la movimientos armoniosos con las manos, en la región en la que había sido colocada la cúpula, y la persona quedó sabiendo entonces, en aquel momento, por vías interiores, que sus cuerpos se estaban volviendo aptos, a través de ese tratamiento, para aprender cosas nuevas. A continuación, sintiéndose transformada, fue llevada a un planeta lejano: sin embargo, nada recuerda de esta última fase de su experiencia "onírica".

Además de ayudas como esas, principalmente extraterrestres encarnados nos están dando muchas otras. Entre ellas se cita, por ejemplo, la de divulgar conocimientos respecto del llamado Consejo Intergaláctico; la de pasarnos informaciones actualizadas sobre el nivel monádico y sus habitantes (nivel que ellos llaman "campo de las Mónadas"); la de prepararnos para un nuevo código genético; la de estimularnos para que desarrollemos el consciente derecho, lo que nos permitirá equilibrar millones de años de insistencia en el funcionamiento unilateral del consciente izquierdo; y, finalmente, la de enunciar los nuevos caminos y las nuevas posibilidades para la evolución del hombre.

Esas cuestiones las examinaremos más adelante, teniendo en cuenta que las Jerarquías extraterrestres e intraterrestres que ayudan a este planeta forman con la Jerarquía de la propia tierra un cuerpo único, desde el punto de vista galáctico y cósmico; y teniendo presente la idea expresada por Albert Einstein: "la imaginación es más importante que el conocimiento". Cuando seres de inteligencia cósmica procuran conectarse con nosotros, es necesaria, de parte nuestra, para que se establezca la comunicación, una imaginación creadora, elevada y sana, no sólo intelectual y humana. La capacidad imaginativa es una cualidad que nos permite ampliar nuestro campo de percepción para que sea posible completar, con la visión de nuestra propia alma, las impresiones recibidas durante las comunicaciones con otros seres.

Al efectuar investigaciones sobre nuestro ambiente, algunos extraterrestres y algunos intraterrestres llegan hasta aquí en naves espaciales, a veces incluso hasta en el nivel físico, y se llevan consigo muestras de la flora y la fauna para experiencias en otras galaxias. A través de la atracción magnética, extraen clorofila de los árboles. Traspasada hacia una subdimensión del nivel físico, la clorofila puede transformarse en alimento adecuado para cuerpos humanos que estén en las naves espáciales entonces materializadas. Además de ello, esa extracción revitaliza a los árboles donantes, representando por tanto un verdadero proceso de colaboración entre los reinos.

Con los seres humanos también se efectúan experiencias, sin que sean perjudicados de forma alguna. Unos son retirados del cuerpo físico y llevados en sus cuerpos astrales o mentales hacia diferentes "regiones" de la consciencia, y otros pueden ser "operados" en nivel etérico y en niveles más elevados. A través de esos servicios ocurre mucho progreso.

Investigadores terrestres vinculados con organismos oficiales y científicos conocen muchas de esas experiencias, pero normalmente no las divulgan. Algunos de ellos, cuando se disponen a divulgarlas, sólo se atienen a las que tengan algún carácter negativo ó cuya comprobación sea dudosa, desviando así la atención y el interés del público hacia áreas aún controladas por poderes oscuros.

Los extraterrestres que ocupan por primera vez cuerpos humanos en la tierra pasan por un proceso de adaptación y algunos llegan a olvidar, temporariamente, su origen. A menos que ellos mismos demuestren quiénes son, difícilmente serán reconocibles, especialmente los que ya estuvieron en este planeta anteriormente y reencarnan aquí. Esos seres habitan cuerpos físicos terrestres actuales, preparando razas futuras de consciencia más abarcarte. La Humanidad es, en verdad, un reino mucho más vasto del que pensamos, y no se limita a esa tierra.

Los propósitos evolutivos y espirituales de casi todos los extraterrestres aquí presentes son innegables, salvo en los casos de aquellos provenientes de mundos en los que la consciencia no está tan desarrollada en cuanto a tecnología, como ocurre en la Tierra. La mayoría de estos no consigue, empero, llegar hasta aquí. En cuanto a los que lo consiguen, optamos por no mencionarlos particularmente.

En breve habrá en este planeta la comprensión y las condiciones adecuadas para un intercambio con otras formas de vida. Sin embargo, entretanto, los radares terrestres están vigilantes y, si pudieran los hombres captura- rían seres de otros mundos para someterlos a experiencias primitivas, como aquellas que aún hoy efectúan con el reino animal de este planeta y con cadáveres humanos aún no completamente desocupados por la energía vital que los animaba antes de que el alma los dejara. La práctica de autopsias y de vivisecciones revela el grado primitivo de nuestras investigaciones, que aún giran en torno de la materia física en su grado más denso y concreto.

En nuestros encuentros, Sarumah dijo con toda seguridad que también se nos está preparando, por parte de los extraterrestres y de los intraterrestres, para la gran crisis de la inclinación del eje planetario. Una operación para el salvamento de algunos millares de individuos está lista para funcionar, inclusive en el caso de que en el plano físico estalle la guerra nuclear. Como se sabe, en los niveles mentales esa guerra ya existe. Sarumah afirma que ya se está organizando mucho trabajo en beneficio de la reconstrucción de la Tierra; lo cual ocurrirá después de hechos, según él, inminentes.

En esa línea de trabajo, seres desencarnados están pasando por el proceso de cambio del código genético; ya están encarnando niños según ese nuevo código; y también se efectuaron operaciones quirúrgicas en los cerebros y en los sistemas de pensamiento. Obviamente, nos referimos a las experiencias de naturaleza superior.
Transcribiremos a continuación el relato de una de esas experiencias, vivida por una joven que nos autorizó a publicarla:

"Una noche resolví enviar mentalmente un mensaje al espacio, en forma de oración, pidiendo que fuese acogida por algún hermano extraterreno que poseyese un espíritu elevado y sintonizado con el Cristo.

"En seguida me dormí e inmediatamente tuve un sueño tan nítido y coherente que me pareció estar viviendo una realidad más verdadera de la que experimentamos cuando nos encontramos en estado de vigilia. Tan pronto me dormí, me vi ante una puerta cerrada, que golpeé con la esperanza de que alguien allí dentro abriese. Como no .obtuve respuesta, puse debajo de ella un sobre conteniendo un mensaje... y fue ahí que comenzó todo.

"De repente, la puerta empezó a abrirse, y una joven de blanco, con aire de mucha sencillez, surgió con mi carta en sus manos, invitándome a entrar. Tuve un momento de indecisión, pues mirando hacia atrás, vi el cuerpo físico mío dormido en la cama, lo cual me hizo descubrir que yo era dos personas al mismo tiempo. No obstante, la joven manifestaba un espíritu tan bondadoso que resolví acompañarla.

"Fue entonces que me vi en una especie de sala muy oscura. Cuando me quejé de la oscuridad, la joven me dijo: 'Ven más hacia el fondo, pues allá dentro hay claridad'. Entonces divisé una puerta que conectaba con otra sala en la que brillaba una luz blanquísima. Al entrar allí me encontré en un ambiente muy grande, redondo y lleno de láminas de vidrio a través de las que se veía el paisaje allá afuera, compuesto por muchos árboles. Pude percibir que era de noche.

"En la sala en la que me encontraba, procuré en primer lugar descubrir de dónde provenía aquella luz que era de un blanco que nunca había visto en mi vida. Empero, no conseguí encontrar su foco pues parecía venir de todo el ambiente al mismo tiempo.

"Cuando estaba en esa búsqueda, noté que en la sala había algunas personas; conté cinco en total, pero la joven que me condujera no estaba más allí. De los otros, por más que me esforzase no conseguía verles las fisonomías, tan sólo las ropas que eran también muy blancas y todas iguales, semejantes a túnicas largas.

"Fue entonces cuando uno de ellos se acercó y ordenó que me acostase en una especie de mesa de operaciones, sobre la cual había un objeto semejante a una lámpara redonda, aunque de ésta no saliese luz alguna pues, como dije, la luz parecía emanar de todos los lugares al mismo tiempo.

"Permanecí recelosa y no me moví del lugar. Uno de ellos me llevó entonces a una especie de panel de computadoras en el que innumerables fotografías de colores mostraban cerebros humanos. Noté que en cada uno de ellos había un triángulo delimitando determinada área. Aquel ser que me acompañaba me dijo que se trataba de cerebros que serían trabajados en las áreas que se veían allí marcadas. Tomó una de las fotografías y, apuntando hacia el triángulo que había en ella, me dijo que se trataba de mi caso: aquella era la parte que se trabajaría. "Me condujeron delicadamente hacia la mesa de operaciones y me ayudaron a recostarme allí. Me dijeron que yo no necesitaba tener miedo, pues no me tocarían, sino que sólo ajustarían la 'frecuencia' de mi cerebro.

"De repente, empecé a oír un zumbido extraño, que iba aumentando con increíble rapidez y que se iba tornando extremadamente fino y estridente. La parte de atrás de mi cerebro, situada por encima de la nuca, parecía girar como un remolino. En seguida, uno de ellos puso las puntas de los dedos en mi cabeza, exactamente en el área en la que todo aquello ocurría, y ordenó a los otros que pararan, pues, según él, yo no soportaría lo que vendría después. Dirigiéndose a mí, me dijo que yo podía despertar en paz.

"Fue entonces cuando desperté, sintiendo aquella región que aún giraba, y con una sensación tan extraña en la cabeza que nunca más pude olvidar ese sueño. A partir de ese momento empecé a ver y oír muchas cosas que antes no veía ni oía, y a notar que gran parte de mis sueños empezaban a tener' una correspondencia con los acontecimientos del día."

En uno de nuestros encuentros, Sarumah me entregó una serie de escritos diciéndome: "Este es el tema de sus próximas disertaciones públicas". Contenían un conjunto de datos raros, de recomendaciones a efectuar a individuos que fuesen receptivos a ellas, deseos, aforismos para pronunciarlos en voz alta o silenciosamente según fuera el caso, además de fotos en colores. La divulgación y el uso de ese material quedaría librado a mi criterio, según me dijo Sarumah.

A título de aclaración, debo participar a los que leen este libro que de mi ser interior nunca tuve contraorden alguna que le indujera a rechazar esos consejos. Además de ellos, circunstancias de la vida se me presentan de forma inesperada, a fin de que todas las indicaciones de Sarumah fueran puestas en práctica. Entonces, procuré hacer eso de la mejor manera posible, tomando precauciones para que el asunto no se contaminara con el astralismo ni con las supersticiones que generalmente existen en torno de ese tema.

"¿Por qué me está usted suministrando este material?", le pregunté. Sarumah sonrió al responderme. Sugirió que el hecho de que un individuo no trabaje por di nero es motivo para que sea observado y encarado positivamente por los seres extraterrestres, y escogido por ellos para el "trabajo". Otro punto importante a los efectos de esa selección es la apertura y la dedicación al servicio evolutivo y altruista, dentro, sin embargo, de las leyes que ordenan las actividades de la Fraternidad Blanca y sin compromisos con fuerzas involutivas.

Los seres extraterrenos e intraterrenos se comunican con nosotros principalmente a través de los contactos telepáticos superiores que ocurren de alma con alma en la cuarta dimensión. Empero, como su trabajo implica también una acción directa en el plano físico, hay en sus naves espaciales equipamientos adecuados para los niveles de la realidad más densa, pues, siempre que esos vehículos se materializan, la tecnología física necesita necesariamente estar presente. Así, a través de lo que llamaríamos "espejos reflectores" pueden, cuando están más materializados, acompañar desde las naves espaciales los movimientos y las acciones de cualquier individuo que viva sobre la Tierra. Todas las observaciones hechas serán útiles en las futuras actuaciones en el plano físico, cuando serán recogidos, según las informaciones obtenidas, los individuos que irán a permanecer durante cierto período en bases como ERKS o en naves espaciales.

El acompañamiento de lo que ocurre en la tierra y de lo que sucede con los individuos "autoconvocados" es un hecho, en este período actual. Lo que pude observar con el contacto con Sarumah y también en otros momentos es que los yoes superiores de los "autoconvocados" están en perfecta sintonía con la colaboración que los seres de otros sistemas planetarios y hasta de otras galaxias dan a la tierra. Un trabajo interior ha de hacerse con apoyo mutuo, y de él no siempre están conscientes las personalidades terrestres.

"Soy el portero de ERKS", me dijo Sarumah con aire de broma. "Mi tarea es conducir a ERKS a los que deben entrar allá." Al respecto, desde el punto de vista terrestre, ese nombre -que, por otra parte, es una sigla- puede significar: "Encuentro de. los Remanentes Kósmicos Siderales", aunque no sea sólo ese su significado, y ERKS no tenga solamente esa función.

"¿Quién va hacia allá?", le pregunté; "¿Cuál es el criterio de esa elección?" "No somos nosotros quienes escogemos", me dijo; "quien tiene que ir allá ya está escogido. A nosotros sólo nos corresponde reconocerlo. Aquellos que irán están listos para recibir el nuevo código genético." La respuesta a mis preguntas no provenía en aquel momento sólo de Sarumah sino también de lo profundo de mi ser, que me decía: "Entre los ,llamados, están los escogidos, que son los que optan libremente y bajo la propia responsabilidad, por seguir una evolución consciente. Así, salen del ritmo natural de la mayoría". Otra vez sentí que Sarumah y mi yo profundo estaban en perfecta sintonía, o mejor dicho, que eran para mí una realidad única.

En cierto modo, las informaciones que se me estaban dando eran, como ya dije, conocidas. Sin embargo, me puse a leer los escritos, anotando los puntos que necesitaban estudiarse mejor cuando me encontrase nuevamente con Sarumah, y cuando estuviese en mis momentos de mayor recogimiento.

Hubo algunas conversaciones telefónicas entre Sarumah y yo. A través de esas comunicaciones él me dio noticias sobre futuros libros que, por lo que comprendí, estaban "listos" en los niveles superiores de la consciencia: yo sería usado como canal para su materialización. Sentía la presencia de Sarumah en mi interior. El desarrollo del centro energético de su corazón me ayudó a "comprender" muchas cosas a distancia, pero no . sé decir en términos racionales, cómo ocurrió eso. No existe posibilidad de explicaciones en ese campo. Lo que puedo afirmar a ese respecto es que mis contactos con Sarumah me llevaron a ver al planeta Tierra como si yo estuviese, en ciertos momentos, fuera de él. Llegué a percibir, desde un nuevo punto de vista, lo que antes me parecía normal. Los hechos relativos al presente desequilibrio ecológico, al igual que situaciones humanas desarmoniosas, cuando se las encara a partir de ese nivel de consciencia más amplio nos llevan a comprender por qué un ser como Jesús, en aquella encarnación suya hace dos mil años, jamás sonrió.

Sarumah es miembro de un grupo encargado de la evacuación masiva de millones de seres humanos que se efectuará cuando llegue el momento correcto. La evacuación de un número reducido de personas ya viene ocurriendo, según las informaciones que él me dio. Durante el último gran terremoto de la ciudad de México, por ejemplo, me dijo Sarumah que fueron llevados hacia ERKS 5.000 individuos entre los considerados "desaparecidos".

Las fotos de las astronaves y, principalmente, la foto de la red de iluminación de ERKS materializada para que quedara documentada su existencia, estaban allí frente a mí. Interiormente, yo sabía que no se trataba de fraude fotográfico, y las vibraciones que sentía venir de ellas indicaban que Sarumah omitía muchas informaciones, al hacer rápidamente la síntesis de todo aquello para mí. "Volveremos sobre el tema", nos decíamos uno al otro. "Tenemos tiempo, hasta que llegue el momento". La evacuación masiva se está preparando poco a poco en los días actuales, y para ella yo ya estaba siendo convocado.

Puede preguntarse qué sucederá con aquellos que no fueron recogidos.

En un proceso de crisis planetaria como éste que estamos ahora viviendo, se producen muchos reencauzamientos, siempre en sintonía con la evolución del Todo Mayor. Por tanto, parte de los seres que habitan esta Tierra desencarnará y no volverá a reencarnar aquí, sino que pasará a otro sistema planetario. Esas almas ya se aprontan para esa transmigración, cuando sean conducidas a un lugar "ya preparado para ellas", según una amorosa frase que llegó a mi conocimiento. Allá, en un planeta que aún no es físico, recomenzarán a partir de la vida primitiva, teniendo todas las oportunidades de aplicar la experiencia anteriormente hecha en la Tierra. Los seres que pueden acompañar el ritmo de la nueva consciencia planetaria terrestre permanecerán aquí, encarnados o no, viviendo en un estado de consciencia superior al actual.

La presencia física de Sarumah cambió la atmósfera del recinto en el que me encontraba, y las fotos, que guardé en sobres pero que quedaron siempre allí cerca, irradiaban mucha energía positiva y curativa. Eso lo usufructuaron personas que vinieron al departamento luego de nuestros encuentros.

Poniendo la palma de mi mano sobre las fotos, pude distinguir claramente la diferencia de vibración que existe entre una nave espacial proveniente de Júpiter y una de Marte; entre una de Saturno y una de Venus. Una de ERKS, que se dejó fotografiar en cuatro velocidades al mismo tiempo, irradiaba un calor característico, y con ella se experimentaba profunda afinidad.

Pero no terminaremos este capítulo sin registrar otra función importante de los seres extraterrestres que, en todos los tiempos, aparecen bajo el ropaje de yoguis o instructores de la humanidad. Su presencia irradiante transmuta la atmósfera psíquica de este planeta, en los planos de consciencia en los cuales se organizan las encarnaciones. Incluso, debido a esa irradiación especial, almas evolucionadas pueden venir hasta la tierra y encarnar aquí, porque existe la calidad de magnetismo adecuada para atraerlas. Ese magnetismo, sin el cual sólo encarnarían almas de nivel evolutivo mediano, es alimentado continuamente por Seres que están en cuerpos físicos, irradiando la energía inclusive del amor cósmico. Sabemos, aunque eso no puede ser comprobado concretamente, que no habría posibilidad de que ciertas almas más evolucionadas descendieran hasta la encarnación terrestre, si ciertas Presencias no estuviesen aquí, abriéndoles el camino entre la densidad general.

Uno de los secretos de los "maestros escondidos", que en el pasado vivían en grutas o en los desiertos, era el de estar aquí en la tierra no en función del propio progreso o del propio desarrollo espiritual, sino en beneficio de la humanidad. Babaji, conocido principalmente en el Oriente y vinculado internamente con Yogananda, es un ejemplo de esos Seres de rara capacidad de sacrificio. Pueden estar en cuerpos físicos o etéricos, entre nosotros, participando en civilizaciones visibles o invisibles. Sin embargo, no son accesibles a través de contactos parecidos a los que seguimos teniendo en nuestra vida común.

Muchos campos de conocimiento serán abiertos al Hombre, en un futuro próximo. Lo que en el pasado estaba reservado para una minoría, tras los próximos y significativos acontecimientos mundiales será claramente anunciado desde lo alto de los tejados.

CONTINUA CON: UNA NUEVA CONCEPCION DEL HOMBRE

Imprimi Aqui Imprimir

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada