Riqueza Fabulosa

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Somos infinitamente abundantes

lunes, 11 de julio de 2011

Plenilunio de Cáncer




Jueves 14 de Julio del 2011

Nota clave: "Construyo una casa iluminada y en ella moro"

El signo de Cáncer ha sido llamado la "Puerta de la encarnación". En efecto, el desarrollo subjetivo llevado a cabo en los tres primero signos se exterioriza en el cuarto: Cáncer. Así, uno de los significados más inmediatos que este signo nos da es el de la integración. El nacimiento en él es un símbolo. El recién nacido es la promesa de la realización de todas esas energías que se han focalizado en él: el cumplimiento de una intención del destino que abre el ciclo de manifestación (Aries), cumplimiento con lo que él posee, a título individual y colectivo como fruto de la experiencia pasada y que él puede utilizar ahora para responder a la intención (Tauro). Después, los medios operativos y de relación entre la intención y todas esas potencialidades que él ha heredado para poder dar una respuesta (Géminis). Así, a medida que el ser humano crece, todos esos "materiales", todas esas energías que han sido puestas a disposición, buscan integrarse alrededor de un eje, el cuál tiene por finalidad, individualizar más. Este eje está constituido por los dos signos que forman los solsticios de verano y de invierno, Cáncer y Capricornio. En realidad este eje participa fundamentalmente a la individualización de todo lo que es universal y al mismo tiempo a la universalización de todo lo que es individual.

En el signo de Cáncer, la forma está preparada para la manifestación. Ella emerge del pasado como una expresión de la psiquis colectiva, tratando de individualizarse, o de focalizarse de modo concreto como un ser humano primero y, más tarde, como un iniciado. No hay necesidad de ver la contradicción en el hecho del que hablamos aquí; hablamos del signo de Cáncer como un signo individualizante, cuando tradicionalmente es considerado como el signo de las masas, de las razas, de la familia, etc. En efecto cuando nacemos y durante las primeras etapas de la vida recibimos una impronta del pasado a través de diversos condicionamientos: la herencia, la madre, el entorno, la familia, la escuela... etc. Nos sumergimos en una psiquis y en una conciencia colectiva pero Aquél que nace, es otra cosa diferente a esos condicionamientos, en realidad la Entidad que se encarna tiene el poder de formar todos esos materiales y así individualizándolos y dándoles una expresión creadora.

Es dentro del signo de Cáncer que el cumplimiento de la realización es una promesa. Será necesario hacer aún la experiencia de la encarnación a través de la realización con los otros (Libra) antes de alcanzar la individualización real en Capricornio , dónde el alma realizada puede entonces, moverse como un canal consciente de la conciencia colectiva, pero ésta vez, ésta conciencia es la de la" colectividad Superior", que nosotros llamamos Jerarquía, siendo cada miembro de Ella un Hijo de Dios perfectamente individualizado. No es necesario ver en el signo de Cáncer simplemente la puerta de la encarnación y la conciencia de la masa, y en Capricornio como el signo donde uno se
convierte en un adulto perfecto recibiendo, en tal caso, la iniciación. Esotéricamente, la parte mueve simultáneamente al todo del cual ella emerge. Es necesario ver siempre el eje. En efecto, la iniciación es simbólicamente recibida en el signo de Capricornio, pero el terreno que ha hecho posible ésta iniciación es el de Cáncer. Es por ésta razón que en éste momento iniciático, la puerta se abre de par en par a los misterios de la Vida misma y de la Mónada, el Uno. En Capricornio, el hombre ha logrado el cumplimiento de la intención de la encarnación, y desde ese momento, él puede entrar y salir a voluntad y atravesar la puerta conscientemente sabiendo el qué, el dónde, el por qué y el cómo de la encarnación.

Pero, ¿a dónde nos lleva ésta encarnación? Nos decimos, pero si esta encarnación ya ha tenido lugar. Aunque generalmente ignoramos de dónde venimos, incluso si algunas veces tenemos acceso a las vidas llamadas anteriores. Podemos teorizar mucho sobre esto, pero la pregunta permanece mientras tratamos de coger el significado del momento presente: ¿Dónde nos conduce lo que estamos tratando de hacer, y por qué lo hacemos? Toda encarnación es una elección. Se dice que el alma elige un lugar, una cultura, un tiempo, sus padres, etc. con el fin de poder vivir una cierta experiencia deseada, todo esto según el poder del alma, es decir: según su" edad" o nivel de evolución, de individualización en suma. Entonces, consiguientemente, el Alma elige. Pero ésta elección no es más que una potencialidad en su comienzo, el proyecto de esta encarnación puede fracasar o lograrse solamente una parte, o su mitad. La realización necesaria se hace a medida que las elecciones concretas que la vida nos lleva a hacer a lo largo de nuestra existencia. La encarnación es un continuo devenir que siempre busca la dirección correcta con el fin de encontrar el eje magistral que conduce a éso que llamamos alineamiento. Siempre estamos alineados.¿Pero, sobre qué? Así, de un signo de "masas" emerge una individualidad que busca utilizar conscientemente todo éso que ha adquirido, tanto individual como colectivo según su afinidad... y es allí donde se ubica el problema de la elección. Para poder elegir hay que conocer, conocer lo que somos realmente, cómo reaccionamos en la vida y en sus peculiaridades y sobretodo, ¿cómo conservamos el equilibrio en nuestra naturaleza individual y en nuestra naturaleza colectiva haciendo la síntesis mediante un acto creador? Es en este acto creador que se determina nuestro futuro. La meta del iniciado es de crear él mismo el futuro, y no sufrir más, todo esto demanda vivir y no ser vencido. Es de esta forma que el ser humano emerge de la masa, y se transforma en su catalizador y en emisario iluminado.

"Construyo una casa iluminada y en ella moro" es la nota clave del signo de Cáncer. Esta casa iluminada es la forma, nuestros cuerpos y sobretodo nuestra personalidad, cuando nosotros la conocemos y la habitamos con respeto. Y esto constituye, creo yo, el principal problema de nuestros días, la aceptación y el -respeto por la vida, la nuestra, la de los demás, la vida del Planeta, la vida Una... Es nuestra forma de vivir, de utilizar lo que somos, sin perderse en los juegos infinitos de las dualidades, es nuestro modo de elegir, de tomar decisiones Y de asumirlas lo que está en juego. La cuestión se posa sobre el planeta: los crecientes problemas ecológicos, y para las personas, los innumerables problemas sicológicos y de salud. ¿Cómo, de qué forma habitamos nosotros nuestro cuerpo y nuestro planeta?, ¿cuál es el valor que nosotros damos a nuestras experiencias y cómo integramos nosotros esas experiencias en nuestra vida y en el seno de la comunidad, en el cumplimiento de la meta que tenemos como entidades espirituales?

Entre la conciencia de masa y la conciencia de grupo está la individualidad. Un auténtico grupo está constituido por individuos capaces de alinearse con el grupo y de expresar conscientemente una parte. Así, cada individuo se transforma en un punto de tensión creadora y en un factor de complemento de los otros miembros, como, en otra parte, con ese grupo que nosotros llamamos la Jerarquía. Esta Jerarquía puede entonces inspirar al grupo como una unidad, sabiendo que la energía va a ser canalizada y expresada por el grupo con el aporte creador de cada una de sus partes. En el pasado y aún hoy , los grupos estaban unidos por un aspecto de masa, incluso si, fuese un aspecto de masa "selecta", pero en estos grupos todo el mundo debía pensar la misma cosa, todo el mundo debía seguir las mismas reglas y era necesaria siempre la presencia de un dirigente y de principios sólidos que llegaban, muchas veces, hasta lo dogmático. Todo esto era necesario porque el individuo verdadero era casi inexistente. Actualmente, nosotros podemos encontrar muchos más individuos, pero éstos rara vez se unen a un grupo, porque la mayoría de los grupos, para poder mantenerse, para mantener la cohesión piden a los individuos un comportamiento de masa. No obstante, a medida-que avanzamos hacia la nueva Era, nosotros veremos sin duda, nuevas experiencias de grupo aparecer en la escena mundial, ofreciendo así a la Jerarquía la posibilidad de una acción mucho más extensa, penetrante, y eficaz.

El signo de Cáncer está a mitad de camino entre Aries y Libra, por esta razón representa un punto de crisis mayor para la experiencia del alma. El signo de Aries abre la vía a la individualidad potencial que se encarna y que se afirma como tal, pero esta individualidad se sumerge o es invadida desde el momento en que aparece, por las energías colectivas. La lucha del alma, hasta Cáncer es para individualizarse más y emerger de la conciencia de masa. Del otro lado de Aries está Libra dónde la individualidad reúne a las otras individualidades para formar el grupo, la fraternidad que tiene su más alta expresión en la Jerarquía espiritual del Planeta. Es necesario subrayar, aún una vez más que un verdadero individuo es aquél que es capaz de establecer una relación con otro individuo, consciente de ser una parte de un Todo, de un conjunto del que la vida se expresa a través de las relaciones así establecidas. Entre Aries y Libra el signo de Cáncer conserva el poder de decidir en qué dirección se va a orientar la evolución:¿hacia la afirmación de la personalidad, a cualquier precio, con el fin de que ésta no desaparezca en la conciencia de la masa, o hacia Aries, o buscando en Libra una especie de impersonalidad anónima que le economizará el esfuerzo de actualizar plenamente su individualidad? Esas son las posibilidades cuando uno no está totalmente individualizado. Pero si se trata de un verdadero individuo, puede, entonces, junto con los otros, componer una unidad más grande, aquella del grupo, permaneciendo como individuo y aportando, por esta razón una tensión creadora al grupo, transformándose en un "grupo-discípulo". Incluso si es aún pronto para hablar de este tipo de realizaciones, nosotros nos encontramos todos hoy en la vía que conduce a esta meta. No olvidemos que el proceso de exteriorización de la jerarquía demanda la mayor cantidad posible de puntos focales con el fin de que su energía se pueda diferenciar suficientemente y llegar así a un mayor número (de personas). La llave de esta focalización es la vibración del individuo y del grupo para poder encontrar el eje que une a la Jerarquía con la humanidad y colocarse en su sitio. Es el eje de Cáncer-Capricornio el del cumplimiento del destino.

Una última reflexión nos lleva a considerar que con el solsticio de verano, las energías liberadas en el momento de tensión del intervalo superior del ciclo anual se exteriorizan. Ahora será necesario encararlas y haremos la experiencia de la crisis que implica la presencia de las nuevas energías que van a cuestionarnos sobre nuestra forma actual de ver y de interpretar las cosas, nuestra inercia, en suma. La crisis pasa, esas nuevas energías quieren volver a su fuente de inspiración para una nueva aproximación y una participación mucho más eficaz con la Jerarquía y su proyecto de exteriorización.

Como Hércules, es necesario saber llevar la cierva hasta el Santuario, sin herirla, y sin disputarse la posesión. Entonces, habremos logrado llegar al punto entre el todo y las partes y podremos vivir una vida de creatividad y de significado encontrando nuestro justo lugar en el seno del todo. La solución que el signo de Cáncer da al problema expuesto por la forma y la personalidad es simplemente el de pertenecer "celestemente" a la Tierra, de utilizar esta personalidad y habitar íntegramente respetándola como el instrumento precioso que es. Entonces podremos vivir en medio de una casa iluminada y nuestro planeta será un lugar donde será bueno vivir.
Fuente: Texto enviado por Toñy Polo. Escrito para la Luna de Cáncer de 1987 por Jesús Busquets, miembro del Grupo del Centro de Ginebra de aquel año. 


LA GRAN INVOCACIÓN

Desde el punto de Luz en la Mente de Dios,
Que afluya luz a las mentes de los hombres;
Que la Luz descienda a la Tierra.

Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios,
Que afluya amor a los corazones de los hombres;
Que Cristo retorne a la Tierra.

Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida,
Que el propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres;
El propósito que los Maestros conocen y sirven.

Desde el centro que llamamos la raza de los hombres,
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Y selle la puerta donde se halla el mal.

Que la Luz, el Amor y el Poder restablezcan el Plan en la Tierra.

www.sabiduriarcana.org

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